La crisis económica en España, con una tasa de desempleo agobiante de 26% y huelgas laborales cada vez más violentas, ha desatado una cruel guerra territorial entre los carteles narcotraficantes latinoamericanos. El colapso económico y social en España durante la segunda mitad de 2012 creó oportunidades atractivas para que los carteles mexicanos "reubiquen" sus operaciones.
