Según un informe del Censo estadounidense, casi un 22 por ciento de los hispanos en EEUU se sitúo por debajo del nivel de la pobreza entre 2005 y el 2009. Dadas estas cifras, particularmente ahora en plena temporada navideña, hay claros motivos para entristecerse y sentir impotencia ante esta cruda realidad. Para muchos de nosotros, la primera reacción es: ¿Cómo es posible que exista pobreza en un país tan próspero y poderoso?


