
El éxito ha sido agridulce para Tacos Uruapan. Se acerca la hora del almuerzo y estoy sentada en una mesa al fondo de la ocupada taquería de Hayward con los dueños, Bertha Solorio y su hijo Antonio. Bertha es una mujer pequeña, viste una playera brillante color magenta, y su cabello negro plateado está recogido hacia atrás con un moño.