
Creciendo como campesino en una familia de quince miembros, Ramón Resa nunca imaginó que podría convertirse en doctor. Abandonado por su mamá soltera, quien tuvo cinco hijos antes de cumplir 20 años, Ramón creció en un ambiente de pobreza extrema, abandono y total indiferencia hacia la educación. A la edad de tres años él ya recolectaba algodón con su familia en los campos de California central. Fueron los maestros de primaria de Ramón



