
En lo que debería haber sido el cierre de una ya devastadora temporada de incendios forestales, los residentes de California se preparan mientras otros tres grandes incendios continúan. La temporada 2017 hizo historia. Lamentablemente, sin embargo, 2018 está en camino de ser el peor de California, con al menos 23 muertes (al escribir esta nota) y más de 190,000 acres quemados. Esta temporada ha provocado incendios que queman más, se mueven más rápido y reclaman más vidas y propiedades que en décadas pasadas. Los californianos se han quedado pensando: "¿Es esta la nueva normalidad?"
